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Seneoralyformal

Sólida, proporcionada y con suave soplo de academicismo francés, esta residencia se confabula para un disfrute pleno de  todo aquel que la habite.

En un barrio privado de San Vicente, Pcia. de Buenos Aires, se levanta esta residencia majestuosa y de noble estructura, proyectada por los arquitectos Maite Ertola y Richard Lutsch.  
De aspecto señorial, esta casa, refugio del mejor clasicismo en pleno siglo XXI, se rodea de naturaleza y se abre a las miradas curiosas, haciendo gala de su estilo arquitectónico de manera impactactante.
Sobre un terreno privilegiado, la construcción de esta vivienda, desarrollada en tres niveles, buscó aprovechar al máximo la belleza de su entorno natural y adaptarla a las necesidades de sus propietarios, un matrimonio con dos hijos pequeños.
En todo su perímetro exterior, un dulce perfume francés envuelve esta casa, donde se puede apreciar un juego activo y a la vez distinguido, de llenos y vacíos. Volúmenes coronados por el tono oscuro de pizarras y chapa negra, que conforman su tejado de caladas mansardas.


En la fachada principal, se adelanta un volúmen calado  por delicados arcos de medio punto - pórtico -, resguardando celosamente, el acceso a la residencia. Una inductiva circulación desde la calle, revestida Íntegramente por plotas de pórfido patagónico, se articula fluidamente en el frente con un amplio porche-cochera, además de brindar suficiente espacio para el estacionamiento de varios vehículos.
Tras una antigua e importante puerta moldurada con coloridos vitreaux, nos recibe un luminoso ámbito de interesante composición espacial. Un hall de entrada, de triple altura, que reúne los tres niveles con que cuenta este soberbio proyecto y hacia el cual balconean los pisos superiores. En la planta baja se aglutinan las funciones más públicas: estar- comedor, cocina y área de servicios, a excepción del escritorio, de uso privado.
En el primer piso, los sectores íntimos se cristalizan a través de diáfanos y acogedores dormitorios – dos en suite - que se abren a un espléndido balcón-terraza.
Al llegar al último nivel – el altillo – nos recibe una sala de juegos que capitaliza la totalidad de la superficie de esta planta. Un preciado y concurrido “reducto” de distención y esparcimiento pleno.
El placer de recibir a los amigos y a la familia se refleja en la manera en que se dispuso su arquitectura interior, destinando gran importancia a las áreas más sociales que disponen de todas las comodidades. Dejándose llevar por el abrazo de una panorámica natural que hipnotiza, el estar-comedor, sede de amenas tertulias, invita a sentarse y relajarse o, simplemente, compartir nutridas conversaciones.
Otro leitmotiv de estas acogedoras estancias es su apertura al exterior, configurando un área semicubierta en el contrafentre– galería – donde los límites entre la naturaleza y el interior se desvanecen, adquiriendo estos espacios una nueva libertad y, al mismo tiempo, una relación más íntima con su entorno.

El bow-window posterior a la sala de estar, cuenta con una bañera de hidromasaje interior que se integra, visualmente, con la piscina. Un cristalino espejo de agua en forma de “L”, que genera un clima natural y refrescante, en un entorno cuya belleza está dada por la vegetación circundante.
El jardín, con floridos parterres y la piscina, se diseñó con pinceladas y espíritu creativo, con la peculiaridad de ser atemporal ya que florece y cambia sus colores durante las cuatro estaciones del año.
La cocina obedece a la afición sibarita de sus dueños. Un luminoso recinto en clave moderna, donde impera la sencillez y la funcionalidad, en el cual se trazó además una isla central y a partir de la cual gira el resto de la composición.
Cada dormitorio tiene un trato personalizado. Ámbitos embebidos en una atmósfera única, en la que los acabados, los selectos géneros y el mobiliario, atienden al cuidado diseño. Algo que también acontece en los cuartos de baño, donde el buen gusto recorre cada una de estas estancias, más que elegantes y acogedoras.
El cuarto de los niños, santuario de sueños y travesuras, irrumpe con su propio estilo. Un juego de imágenes y de color que induce al buen descanso de sus pequeños propietarios, sumergidos en un apacible universo de aventuras.
Verdaderamente, un proyecto de elegancia digna y discreta, que se abre a las miradas curiosas a través de su arquitectura al mejor estilo del Grand Siècle francés.~

Texto: Dis. de Interiores Ana Thorschmidt
Fotos: Leo Marino | www.leonardomarino.com.ar


[ PROYECTO ]
Arquiclick 
Maite Ertola y Richard Lutsch - arquitectos
Humberto 1º nº618. Burzaco
Tel: 4238-3607
Cel: 15-4949-1410/ 15-6093-1365

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